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Propuesta de Declaración de Sergio

La asamblea de Banfield nació en medio de la crisis económica y política como una organización de ciudadanos ante la falla de las instituciones políticas de los tres poderes del gobierno para representar su voluntad, sus intereses y sus necesidades. Las fallas de la organización política del país radican principalmente en dos causas, la corrupción y la ineptitud de los que ejercen las facultades delegadas en ellos por el pueblo. Ambas causas, corrupción e ineptitud, han derivado en que la acción de gobierno se desvía del bien común y se ejerce en contra de la mayoría de los representados y en beneficio de una minoría de poderosos que tuercen al gobierno a su favor.

 

La corrupción del sistema político tiene su expresión más destacada en que los gobiernos electos no hacen lo que han prometido para que los elijan. La violación de la Constitución y las leyes, el uso de la fuerza del estado para sus propios fines, fines delictivos, la utilización de jueces venales, fueros y otras maniobras para la impunidad, crímenes políticos y mafiosos desde el poder mismo del estado nos han demostrado a todos que no tenemos el sistema democrático que queremos, que es algo que sólo podemos conseguir con la participación de todos.

La ineptitud se manifiesta en el fracaso de las políticas de gobierno que condujeron a la crisis y de la política de empobrecimiento de los consumidores que profundiza y hace que la crisis se transforme en una crisis crónica.

 

Nos reunimos en asamblea porque no queremos seguir esperando soluciones que los políticos, desde el gobierno, no nos dan.

 

Los que participamos de la Asamblea de Banfield, entendemos que los objetivos de las personas que se reúnen en otras asambleas para participar, aunque lo hagan por separado, por pertenecer a  otros vecindarios, son básicamente nuestros mismos objetivos porque los mismos problemas afectan a todos los habitantes: salir de la crisis económica y política. Los problemas que nos llevaron a reunirnos en asamblea exceden a los estrictamente vecinales y sabemos que incluso los problemas vecinales que nos aquejan, son básicamente los mismos que afectan a vecinos de zonas próximas y lejanas.

 

Todos los habitantes del país que lo deseen tienen la posibilidad de reunirse en asamblea y definir los cambios necesarios para salir de la crisis y las medidas conducentes.

Es nuestro propósito reunir nuestras voluntades con las de otras asambleas para establecer esos cambios y esas medidas. Los poderes que se enfrentan a la voluntad de cada uno de los habitantes, de los participantes de cada asamblea y de los de otras formas de participación son demasiado grandes para afrontarlos aisladamente, por separado.

Aunar voluntades en torno de las cuestiones esenciales es la clave para tener éxito.

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